Sábado, 11/04/26

Locura consciente, camino con Corazón

Es posible que el mejor modo de transitar por la jungla de locura colectiva que nos rodea, sea hacerlo jugando el juego, sobre todo si es de forma consciente. Es decir, realizar una actividad concreta -daría igual cuál, aunque sería ideal que se tratase de un camino con Corazón-. Así pues, es indiferente la labor a realizar, porque lo importante de verdad sería saber que, sea lo que sea, se trata de un juego más; motivo sobrado para evitar identificarse con él.

Creérselo es el somnífero, la píldora casi mágica que nos induce al sueño, y en consecuencia al olvido de nuestro origen. Nuestra auténtica y común naturaleza queda entonces relegada, no a un segundo plano, sino olvidada por completo en el fondo del baúl del subconsciente, donde su recaptura va a verse convertida en el mayor reto al que el ser humano pueda enfrentarse, a pesar de ser su auténtica naturaleza. Una curiosa paradoja ¿verdad?

Cuando el sueño se hace costumbre, dicta el sentido común que es mejor no ir en contra de la corriente. ¿Entonces…? Entonces, volvámonos locos, pero muy conscientes de nuestra propia locura. Sabiendo que todo es un juego ¿qué problema hay en jugar? De este modo, es posible actuar sin identificación, y por extensión sin sufrimiento innecesario. Jugando a interpretar conscientemente el personaje elegido, pues… “Cuando estás entre lobos tienes que aullar”.

Por ello, y puesto que da igual el papel a representar -a fin de cuentas es un sueño más, tal y como hemos expuesto-, elijamos un camino con Corazón. Un sendero que nos ayude a despertar conectando con nuestra esencia. Lo sabremos gracias a la emoción despertada, la cual será de alegría cuando lo estemos realizando. Sabiendo, al mismo tiempo y de antemano, el riesgo que supone saber que eso mismo que en un principio es motivo de alegría, puede el tiempo convertirlo en prisión.

Esto último lo descubriremos con facilidad. Máxime si nos sentimos condicionados por el dinero, aunque quizás «sometidos» sería la expresión adecuada. Cuando media la necesidad monetaria, aquello que un día fue sendero de libertad, terminará volviéndose muros de esclavitud. Para entonces se habrá perdido el Corazón y con ello aquél sentido primigenio de locura consciente que un día nos permitió transitar entre la locura general con un salvoconducto: la consciencia.

 

Silencio Interior – Escuela

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Locura consciente, camino con Corazón – 11/04/26