Cuaderno de Bitácora

HABLANDO ADVAITA

 

«El mundo de hoy tiene dos alternativas: meditación o suicidio global.»    Osho

«Hemos perdido una oportunidad preciosa de hacer un paraíso en la Tierra.

Quizás aún estemos a tiempo.»    Shambhu

 

 

Sábado, 18/04/26

La disolución del observador

Cuando observo el mundo con un mayor detenimiento… Es decir, cuando lo veo desde mi ser, en vez de limitarme a tan sólo mirar, ocurre que todas las formas terminan por disolverse hasta desaparecer en la bruma de un estado de consciencia expandido que todo lo inunda y que al mismo tiempo todo lo contiene.

Igual proceso sucede cuando, en vez de observar el mundo exterior, me observo a mí mismo para terminar por darme cuenta de la idea imaginada que, sin llegar a desearlo, he creado de mí. Esto es algo que sucede, tanto en la práctica de la meditación sentada y en quietud, como al observarlo en la vida cotidiana.

En ambos casos, y gracias a la autoobservación, bien del mundo o del propio personaje, observo cómo el estado de meditación sobreviene. El proceso siempre es el mismo, y el resultado también: la disolución progresiva del observador en lo observado. En ese momento es cuando se entra en contemplación.

Conforme se transita por los diferentes estados de consciencia, se pasa del simple mirar, propio del estado de vigilia, al puro observar, característica meditativa que induce a la contemplación. La cual, a su debido momento, dará pie al estado final de absorción en la Conciencia pura y comprender que sólo hay tal Conciencia.

La consciencia es siempre la misma, lo que varía es la frecuencia vibratoria. Dependiendo de tal frecuencia es posible percibir el mundo, a los demás y a uno mismo, desde otra perspectiva. Eso es jñana, conocimiento, y su aplicación práctica redunda en sabiduría. Por ello, nace la necesidad de una comprensión diferente.

 

Silencio Interior – Escuela

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Miércoles, 15/04/26

Ilusión versus Utopía

“Mi reino no es de este mundo.”

Juan, 18, 36

Ocurre que, contemplado desde la perspectiva de lo Real que proporciona la metafísica Advaita, la realidad que conforma el mundo material pierde sus límites entre la bruma de irrealidad, emergiendo con las características propias de la ensoñación y la ilusión. Por el contrario, la dimensión metafísica, como su propio nombre indica, no pertenece al mundo material, donde todo se puede pesar y medir, además de tener un sentido y una lógica, así como una razón de existir.

La posibilidad de la existencia de una dimensión absoluta, observada desde la dimensión material, aparece como si de una una posibilidad utópica se tratara, quizás como un deseo. Sin embargo, cuando la consciencia se expande más allá de los límites materiales, aparece en términos de Realidad, erradicando toda posible duda que genera la mente. Para ese momento, la realidad material se evidencia como una ilusión, tal vez como una ensoñación.

Sin duda, se trata de dos visiones diferentes, dos perspectivas en apariencia opuestas entre sí, pero que la metafísica no-dual del Advaita integra dentro de su singular visión. Así pues, y a modo de síntesis, diremos que contemplado desde lo Real, lo material parece ilusorio. Por el contrario, mientras se limite la percepción a la realidad material, vivida desde el estado de vigilia, la posibilidad de una dimensión trascendente es una simple utopía.

 

Silencio Interior – Escuela

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En cualquier caso, recordamos que las entradas del Blog representan reflexiones sobre la metafísica Advaita. En ningún caso se trata de la propuesta de trabajo interno propuesto por nuestra Escuela. Para encontrar información al respecto, sugerimos visitar nuestra página web, y en concreto el siguiente enlace: https://www.silenciointerior.net/textos/

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Gracias por tu atención

 

 

Entradas previas:

Locura consciente, camino con Corazón – 11/04/26

Comida entre amigos – 08/04/26

 

 

Entradas anteriores publicadas: enlace

 

      Shambhu me dijo…

 

Reunámonos alrededor del fuego invisible de la consciencia para mirarnos a los ojos

después de abrazarnos y compartir la vida que somos a través de la presencia en silencio.

 

 

¿Quieres saber qué más cosas me dijo Shambhu? Enlace

 

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La meditación es un modo de deconstrucción progresivo y sistemático de todo lo que creemos ser.

Nada tiene que ver con el bienestar físico o emocional, la felicidad o ser mejor persona.

Meditar es enfrentarse a la caída de la falsedad para ver más allá de las apariencias.

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En la superficie, donde habitan los hombres ordinarios, siempre hay movimiento. Sin embargo, en la profundidad del Ser nunca sucede nada. Es en la superficie del océano donde siempre hay oleaje, calma y tormentas, mareas que suben y que bajan… Sumérgete en tu interior y deja que las olas y los vientos vayan y vengan. A maya también se la define como «movimiento aparente».

 

 

Om Tryambakam Yajamahe Sugandhim Pushtivardhanam

Urvarukamiva Bandhanan Mrityor Mukshiya Maamritat.

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Invocamos a la consciencia que nutre a todos los seres

para que nos libere de la muerte alcanzando la inmortalidad,

conduciéndonos de lo irreal a lo Real y de la oscuridad a la luz.

 

 

Sobre el Ouróboros

 

Ouróboros – Serpiente alquímica

 

Uno de los símbolos más antiguos en la historia de la civilización es el Uróboros, vocablo derivado del griego que significa «serpiente devora cola», y normalmente se le representa justo como eso, una serpiente, o en ocasiones un dragón, que devora su propia cola como alegoría de disolución.

Suele usarse para representar ciclos temporales, sobre todo cuando se habla de recreación. Se le asocia con ideas místicas o espirituales, pero desde la antigüedad se lo relaciona también en temas alquímicos. Dentro de la psicología Jungiana se considera un símbolo ligado a la psique humana.

Los uróboros fueron muy utilizados en culturas antiguas, especialmente en Egipto y Grecia, donde solía ir acompañado de la inscripción «hen to pan» que quiere decir «todo es uno».

Ése es el caso de la representación más antigua que se conoce de la imagen, la aparecida en «La Crisopoeia de Cleopatra», un texto alquimista del siglo II, proveniente de Alejandría.

Obviamente, existen toda clase de variaciones y se le puede ver formado por toda clase de reptiles, como dragones chinos o incluso Quetzalcoatl, la serpiente emplumada.

+info sobre el Uróboros: ver Ouróboros