Miércoles, 18/02/26
Cambio de paradigma
«El mundo para el que fui educado ya no existe.»
Arturo Pérez Reverte, escritor
El mundo ha cambiado. Esto es una realidad evidente. Las verdades sobre las que se asentaba el anterior paradigma ya no existen. Ahora, todo es diferente. La moral es otra, al igual que los valores, que también son otros. El posible sentido de la existencia ha tomado nuevos derroteros.
La pregunta a realizarse no es si esta nueva realidad es mejor o peor que la otra, sino ¿cuánto de verdad había en la anterior realidad social? Porque, si el mundo lo han cambiado -como a ojos vista parece ser-, es debido a que los cimientos en que se sustentaba el anterior paradigma no eran tan verdaderos como parecían serlo, o eso querían hacernos creer.
Por supuesto, al igual que las anteriores creencias no eran reales, las nuevas tampoco lo son; aunque imperen en el momento presente. A su debido momento, veremos cómo estos pilares también serán desmoronados y suplantados por otros modelos nuevos. Sin duda, sucederá como fruto de los intereses del momento, junto con las nuevas circunstancias creadas.
Es preciso evitar mirar con tristeza el desmoronamiento de una realidad social que ha quedado obsoleta, así como tampoco con alegría el nacimiento del nuevo paradigma. Pues, si falso fue el anterior, igual de falso es el actual. Antes bien habría que contemplarlo con el adecuado distanciamiento que la consciencia testigo nos proporciona. A fin de cuentas, en ambos casos se trata de la misma maya.
La desconfianza generada por anitya, la impermanencia, característica fundamental de maya, aparecida en el interior de aquél que ha despertado a la luz de la consciencia, invita a contemplar con cierto recelo todo lo nuevo, por ser ilusorio. En definitiva, por ser igual de falso que lo viejo.
Así las cosas, lo que antes valía, ahora es irrelevante. Tarde o temprano, por velis nolis* cada generación habrá de enfrentarse al cambio de paradigma para el que fue educado, consecuencia de la nueva y aparente irrealidad que emergerá en la siguiente y para entonces nueva estructura social.
No obstante, y en última instancia, lo importante no es comprender el cambio y aceptarlo, o no -daría igual-, sino conectar con aquello que se da cuenta de la mutación. Eso, cuya naturaleza es constante y siempre igual a sí misma, al margen de todos los cambios externos que se generen en el mundo.
Silencio Interior – Escuela
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* Velis nolis: RAE: De buen grado o por la fuerza, guste o no guste. // Literalmente: «quieras o no quieras».
