Sábado, 03/10/26

Lo que se da cuenta

“Escucha bien: ¡Todo es mentira!”

“Enrique IV”, obra de teatro de Luigi Pirandello, dramaturgo (1867-1936)

El mundo exterior, con sus constantes impresiones nos tiene hipnotizados y por ello también sumergidos en un singular estado de fascinación. Mientras que el mundo interior, con sus fantasiosas interpretaciones, crea sin cesar realidades ficticias. ¿Qué tiene todo ello que ver con aquello que se da cuenta?

Autoengañado por sus propias impresiones, el ser humano navega -cuando no naufraga- en un océano de ilusión. Mientras tanto, sonidos, formas, olores, sabores y texturas se suceden sin cesar una tras otra. Sensaciones engarzadas por el hilo de la consciencia, conformando un fértil abono para el sueño.

En estas condiciones no es fácil despertar. El hombre es devorado por su propia existencia, mientras duerme en la ensoñación de existir. Nada es real, excepto aquello invisible que se da cuenta. Todo es una enorme farsa, y para despertar del sueño es preciso descubrir aquello que se da cuenta.

Eso está siempre, pero no es fácil descubrirlo, a menos que alguien despierto nos señale la dirección a seguir. Quizás entonces, la práctica de la meditación filosófica-intuitiva pueda ser de ayuda, quedando fuera de la ecuación las meditaciones religiosas y también las psicológicas, tan en boga últimamente.

Entonces ¿qué puede provocar que el hombre despierte? Lo ignoramos. Hace un tiempo, considerábamos que era el propio anhelo por despertar lo que produciría la interrupción del sueño. Sin embargo, hoy por hoy consideramos que incluso tal anhelo puede llegar a ser parte del sueño y por lo tanto un obstáculo.

Contemplado desde el Absoluto nadie existe, excepto en la imaginación. Los seres humanos somos una fantasía más, un sueño conformado a base de proyecciones sin sentido, al igual que en las películas del cine: nuestras vidas son guiones que se repiten sin cesar; mismas historias pero con distintos nombres.

Hemos aprendido a mirar sólo a la pantalla, mientras vivimos distraídos, olvidados del proyector. Consideramos reales las tragedias y comedias, el dolor y el placer, las luces y las sombras… Así, llegamos a creer vivir la vida como una realidad. Sin embargo, real solo es aquello invisible que se da cuenta.

 

Silencio Interior – Escuela

info@silenciointerior.net

 

Representación teatral de Enrique IV – José Sancho (1944 – 2013) 

Síntesis de la obra de Teatro “Enrique IV”. El protagonista, como consecuencia de una enfermedad, cree ser Enrique IV, el monarca germano, y el resto de los personajes le siguen la corriente. Después de doce años recupera la cordura, pero opta por fingir no haberla recobrado. Finalmente, el protagonista queda encerrado en sí mismo, detrás de la máscara del rey alemán, llevando una vida que representa un engaño.

Lo que se da cuenta – 03/10/26