Fundamentos del Jñana Yoga

En realidad, esta rama del Yoga es virtualmente idéntica al camino espiritual del Vedanta, colocando en lugar de máxima importancia la gnosis. Es el camino hacia la autorrealización mediante el ejercicio de la comprensión gnóstica.

El Jñana yoga se inclina hacia el estudio de las escrituras, la razón, la reflexión, el argumento y el debate; concretamente, consiste en el ejercicio constante de la discriminación entre el sí-mismo, Atman, y el no-si-mismo (anâtman).

El Jñana Yoga enseña el ideal advaita de la no-dualidad. Lo Real es la unidad, lo Absoluto y la percepción de incontables fenómenos diferentes es una ilusión básica que se corresponde con la realidad relativa.

Los maestros del Jñana Yoga afirman que todas las cosas son reales en el actual nivel de conciencia, pero en última instancia no están separadas unas de otras, no hay distinción entre ellas. Tras la comprensión por propia experiencia de la auténtica y común naturaleza todo se funde en una misma unidad y uno mismo queda unificado con el espíritu universal.

El Jñana Yoga es un camino orientado hacia la realización de lo Eterno e Infinito en su aspecto transcendente. Para ello pone todo el énfasis en el discernimiento del puro conocimiento de la propia naturaleza, la consciencia, y de todo fenómeno temporal, que viene a ser material.

El jñana yogui busca descubrir su verdadero sí mismo, el âtman, en su estado puro, es decir: separado del cuerpo y la mente. Cree que algo que sufre cambio no es su esencia más profunda, por lo tanto no puede ser auténtico y debe transcenderse.

El practicante de Jñana Yoga considera el poder de voluntad, icchâ, y la razón inspirada, buddhi, como los dos pilares básicos que permiten alcanzar la iluminación o comprensión última de la auténtica y común naturaleza.

El dios Krishna equipara el Jñana Yoga con el Buddhi Yoga, pues es buddhi, “la facultad de la sabiduría”, es la que hace posible tal discernimiento.

Shankara, Ramanuja, Nisargadatta Maharaj y Ramana Maharshi, entre muchos otros, son algunos de los mejores exponentes conocidos de este camino, cuyos textos principales son los Brahma Sûtra y algunos Upanishads.

Shankara se refiere al yoga de la visión no-dual, o advaita-darshana-yoga como Asparsha Yoga. Por tanto, el Asparsha Yoga es un sinónimo de Jñana Yoga en su forma más elevada.

 

“La no dualidad no es un sistema, una religión o técnica, tampoco es una filosofía. Es simplemente la verdad.

La no dualidad es una experiencia en la que no existe separación entre sujeto y objeto, un “yo” y el resto del universo, un “yo” y Dios.

Es la experiencia de la conciencia de nuestra verdadera naturaleza que se manifiesta como felicidad, amor y belleza absolutos.

La conciencia se define como “Eso”, sea lo que sea, que percibe estas palabras aquí, en este momento”.

Jean Klein

 

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