Sábado, 18/07/26
Matices sobre la postura del despertar
Es preciso saber separar la postura del despertar de aquello que sucede en el mundo exterior o interior. Esta radical separación sólo es posible mediante saksi, la consciencia testigo, junto con la firme determinación de discriminar entre lo Real y lo ilusorio.
Gracias al observador, los mundos internos y externos, el individuo y el propio cuerpo quedan disueltos en la nada que los sustentan. ¿Qué queda entonces? La presencia silente de lo Absoluto. Aquello que conforma nuestra auténtica y común naturaleza.
¿Es posible semejante descubrimiento gracias a la postura de meditación? La respuesta es que sí. Basta investigar en esta línea para darse cuenta de ello. La “postura del despertar” no lleva su nombre en vano, y no es sólo un mudra, gesto psíquico, sino que también es un maestro.
En realidad, meditar es sencillo, pero no fácil. La dificultad estriba en practicar hasta las últimas consecuencias. Recibir la instrucción sobre la postura de meditación es en verdad el mejor regalo que se le puede entregar a un ser humano. Que lo sepa apreciar ya es otro asunto.
Silencio Interior – Escuela
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