Miércoles, 28/01/26
Danza infinita
El problema no es la dualidad, con sus pares de opuestos, ya que a fin de cuentas es ilusoria. El auténtico drama, más que problema, es la inconsciencia en la que vive sumida la humanidad en su afán desmedido por sobrevivir, aferrándose a la materia y sus mejores representantes, el oro y el dinero.
Abhinivesa, el miedo a morir y el deseo de vivir, uno de los obstáculos principales de la meditación, ha impregnado de oscuridad la mente del hombre, llevándole a perder el contacto con la Unidad primigenia, origen de todo, incluido él mismo. Sin semejante olvido no habría sido posible la polarización social extrema que se está viviendo en la actualidad (2026) y que va a ser motivo de su propia extinción.
Extinción que, por otro lado y contemplado desde lo Real, carece de importancia. Las sociedades mutan, los valores cambian, pero la manifestación del Universo a través de la vida que manifiestan los seres humanos, nunca. Podrán caer imperios, incluidos los económicos -lo veremos más pronto que tarde-, tal y como ha sucedido antes, y la historia así lo corrobora. Pero, no importa, un nuevo organigrama social se recompondrá y la vida continuará su danza infinita.
Silencio Interior – Escuela
info@silenciointerior.net

Shiva Nataraja
Shiva representado como Señor de la Danza, el danzante cósmico, cuyo baile representa los diferentes ciclos con sus actividades divinas de creación, preservación y destrucción.
