La Técnica
Utilizaremos una sola técnica: la postura de meditación. A través de ella y su perseverante mantenimiento, vamos a focalizar la atención para desarrollar la concentración y dar oportunidad al estado de meditación.
Este es el objeto que hemos elegido para centrar la mente pero, desde luego, podrÃa valer cualquier otro: una música, una estrella, una nube… Â

 Todo vale si se utiliza de la forma adecuada para que aparezca en todo su esplendor la presencia del sujeto que ejerce tal esfuerzo por mantener y sostener la atención sobre el objeto.
En esta concentración de la mente del sujeto sobre el objeto es donde va a aparecer una fisura por la que la consciencia de ser -el estado de meditación- se va a introducir.
Concentrando la atención en la postura en realidad lo que hacemos es “distraerla”. La distraemos del mismo modo que los astrónomos a la hora de focalizar la atención sobre una estrella no lo harán mirando a la estrella directamente sino a un lado, pues sólo de este modo va a ser posible percibir las cualidades de la estrella en todo su esplendor.
Cuando no “miramos” de un modo directo podemos “ver” con toda amplitud y asà percibir de un modo natural nuestra realidad esencial.