Naturaleza de la mente
La naturaleza de la mente es el movimiento, la acción, el saltar de forma constante de un objeto a otro sin cesar. Es decir: la distracción y la dispersión. Y nada se puede hacer para evitarlo excepto aceptarla tal y como es.
Una vez aceptada y reconocida, procederemos a observar minuciosamente todos sus desplazamientos, hasta llegar a descubrir la fuente donde nace.