La meditación no es un juego
La meditación no es ningún juego al que se acude porque pueda estar de moda o bien visto socialmente. Tampoco es una actividad a realizar por diversión.
Parar… detenerse a permitir que la meditación suceda es iniciar un camino de vuelta al origen, a la fuente… Meditar es un intento de trascender, de ir más allá… allí donde mora la primera y última libertad.
La meditación es el momento más sagrado del día. Un momento en el que todo va a cesar para intentar traspasar el misterio de nosotros mismos y acariciar la presencia de lo oculto.