Ver lo invisible

En realidad, y aunque parezca lo contrario, la cámara tan sólo hace una cosa: captar el espacio invisible, el cual aparece siempre, si se lo saber ver. Facilita su “visión” una adecuada disposición de los objetos, es decir a través del encuadre y la composición.

Ahora bien, tal composición no ha de estar necesariamente sometida a reglas y patrones clásicos, los cuales no dejan de ser esquemas mentales, sino que más bien han de ser el fruto de un saber “ver” del fotógrafo, cuya mirada ha de saber captar la dimensión espacial a través de los objetos.

Resulta sumamente fácil extraviarse entre los objetos y la estética, así como un poco más difícil tratar de encontrar lo invisible en lo visible. Sin embargo, una vez que se ha captado la esencia del asunto resultará inevitable ver lo invisible entre lo visible.

¿Quiénes han hecho que la fotografía se escriba con letras mayúsculas? Aquellos que han sabido ver más allá de las formas sin perderse en el fondo, captando el espacio intermedio que todo lo contiene.

A veces, sucede por azar. Tomamos una imagen y sin conocer la causa nos transporta a otra dimensión. Ello es debido a que hemos percibido lo invisible en lo visible. La representación de la realidad que, a fin de cuentas, es la fotografía, puede llevarnos a lo Real.

26 diciembre, 2020

Ver lo invisible