Fotografiar es materializar un instante de consciencia

Fotografiar es el intento de capturar la eternidad en una fracción de segundo y al espacio infinito en un rectángulo. La fotografía busca encontrar lo Absoluto en lo relativo, al Espíritu en la materia, lo abstracto en lo concreto… El acto fotográfico trata de capturar lo invisible en lo visible… Quien lo consiga será un visionario, no un artista. Además ¿para qué pretender ser un artista? ¿Quién puede anhelar semejante nimiedad?

Para captar lo Real en lo irreal es preciso saber ver de manera diferente; no es un sólo mirar. Se trata de saber captar la transparencia invisible que envuelve la materia. Ver con el ojo del Espíritu que todo lo contiene. El objeto se torna imprescindible para captar al sujeto que detrás de la cámara ve y se da cuenta, y cuya consciencia está íntimamente ligada a la consciencia de quien contempla a su vez el resultado final: la imagen fotográfica.

El fotógrafo transmite su estado a través de una visión objetiva, no subjetiva. Su instrumento: una cámara oscura con un ínfimo agujero por el que capta la realidad. Sin embargo, no se trata tan solo de captar la realidad, sino aquello Real que la trasciende. Para conseguirlo no queda más remedio que saberse ser lo Real por propia experiencia. Que los demás tengan tal conocimiento y puedan apreciarlo ya es asunto de los demás.

23 de febrero, 2020

Fotografiar es materializar un instante de consciencia