Cosas de niños

Algo aparece en el mundo… no solo con capacidad para captar mi atención, sino que también rapta mi Corazón. Es entonces cuando veo nacer el impulso de poseerlo. Un anhelo se manifiesta: conservar para siempre ese instante de alegría, belleza, sorpresa, lucidez, asombro… Entonces cojo la cámara y hago una fotografía.

Así, observo cómo el acto fotográfico se convierte en un burdo intento por alcanzar un suspiro de inmortalidad al querer preservar, ante el inescrutable y cruel paso del tiempo, ese fragmento de vida que la consciencia me ha concedido. Visto de este modo, tomar fotografías ¿no es un hecho realmente ingenuo, casi infantil?

8 de abril, 2020

Cosas de niños