Lunes, 21/12/20   09:00 h.

Aviso a navegantes

La luz de los faros en mitad de la noche no es para iluminar el camino, sino para que los barcos sepan dónde se encuentran y el rumbo a seguir. Un faro indica la posición en la oscuridad nocturna, cuando toda referencia ha desaparecido.

La ruta para el buscador sincero y auténtico del Espíritu siempre es y ha sido la misma, aunque a veces los acontecimientos exteriores puedan habernos distraído, sumergiéndonos en la penumbra de las sombras.

El Yoga marca perfectamente la ruta a seguir: de fuera adentro y de dentro hacia arriba (ver «Arunachala, la luz invisible», nuestro último libro, donde tal sendero está perfectamente descrito). Una vez alcanzada la cumbre de la pirámide, se desciende por la arista contraria para retornar al mundo cotidiano, pero con una visión transformada.

En lo exterior se avecinan cambios intensos. Por ello, ahora más que nunca, es preciso tener claro el rumbo a seguir. El sendero de la luz es claro y no deja lugar a la ambigüedad. Necesitamos no distraer nuestra atención de lo importante, por permanente, en lugar de extraviarnos en lo transitorio.

Evitemos la dispersión. Unamos nuestras fuerzas aquellos que en verdad perseguimos el mismo fin.

 

Silencio Interior – Escuela

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Nota: recordamos que las diferentes entradas del presente Blog representan reflexiones sobre la metafísica Advaita. En ningún caso se trata de la propuesta de trabajo interno propuesto por nuestra Escuela. Para encontrar información al respecto sugerimos visitar nuestra página web, y en concreto el siguiente enlace http://www.silenciointerior.net/textos/

Gracias por tu atención

Aviso a navegantes 21/12/20