El presente es un regalo
Con la llegada de la Navidad es inevitable mirar atrás en el tiempo. Las actividades cotidianas quedan relegadas a un segundo plano para dedicar un tiempo al recuerdo, a la nostalgia. Por un tiempo la memoria nos va a traer momentos y circunstancias con situaciones y personas que no volverán. Que sencillamente, no van a volver porque ese instante aunque quedó grabado en nuestro corazón para el resto de nuestros días, ya pasó.
Así es, y así debe de ser. Porque ese instante que ya pasó dará lugar a otro nuevo. A una nueva oportunidad de vivir situaciones nuevas. Y cuando creamos que hemos vivido todo es cuando, en verdad, estamos comenzando. Pues ahí estará la oportunidad de vivir lo mismo de siempre pero con ojos nuevos. Y ese es el milagro de la transformación del día a día, momento a momento. Ese es el milagro del vivir consciente.
Una emoción vibra en el aire y nuestra memoria se pone en funcionamiento. Una música… una bocanada de aire frío… una sonrisa… una mirada… cualquier cosa puede activar nuestro recuerdo, nuestra memoria. No nos permitamos vivir anclados en el recuerdo. Es hermoso dedicar tiempo a la nostalgia y al recuerdo –señal de que se ha vivido- pero que ello no opaque la vivencia del momento presente; para que así, mañana, podamos recordarlo.
Como terapeuta floral me permito sugerir la ingesta de Honeysukcle – Madreselva. Para aquellos que viven anclados en el pasado considerando que cualquier tiempo pasado fue mejor. Si así lo hacen se perderán el regalo que el presente les trae.
Red Alternativa - Diciembre 05